miércoles, 19 de septiembre de 2018

EXORCISMOS A TRAVÉS DE LA HISTORIA V

Caso Marta (Parte III)

Llegamos al final del caso Marta con esta tercera parte, y desde luego no por ser la última va a ser la menos interesante ni mucho menos. En la segunda parte de la historia nos centramos en la lucha del padre Fortea contra el demonio Zabulón, pero en el desenlace de la historia veremos que no solo Zabulón se encontraría en el cuerpo de Marta.


Además de zabulón, una verdadera legión de demonios comenzó a apodararse del cuerpo de Marta, una cuarentena de espíritus infernales que incluían a noise (“ruido”); jaizel, jaisander (“El que negó a Dios”), jaim (“oscuro”), jasar (“muerte”), jael (“pesar”), jaister (“perdición”), jaislashenka, jánser (“la luz que se apagó”); ledeseil (“desobediencia”), belseinhagen (“el que se hundió en la miseria y las tinieblas de Dios”), fireflea (“pulga de fuego”), kadetdsar (“impuro”), daheinsea (“maldad”), sadrechachán (“separación y Miedo”), haissa (“hundido”) y zafa, todos dirigidos por satanás, el príncipe de aquellos demonios.


El Padre Fortea recordó así la voz del jefe de los ángeles caídos. “Aquella mañana, en la posesa se encontraba solo satán. Al principio de la sesión le pregunté: ¿cuántos estáis? la respuesta fue: YO. Lo dijo con una voz terrible. Escuchar a satán es impresionante, su voz es la peor, la que más odio denota. Las oraciones en aquella mañana siguieron. En un momento dado hizo gesto en el aire con la mano de querer escribir. Pero fue San Miguel el que se comunicó con nosotros a través de la escritura, pues nos escribió lo siguiente: tenéis que tener fe, queda poco. Los ángeles no hablan a través de los posesos, pero aquel caso iba a ser especial.


El sacerdote relató que el mismo San Miguel, a través de la mano de Marta, le hizo una recomendación. El sacerdote recuerda que “estábamos solos la madre, la hija y yo. Y tres demonios. Pronto contestó el inferior que además de satán y lucifer estaba otro llamado odio. Hacerle la señal de la Cruz era lo que más le atormentaba. Yo le hablaba del amor de Jesús, del amor de Dios. En un momento dado, y sin hacerle ninguna pregunta, Marta hizo gesto de querer escribir. Al ponerle las hojas sobre el vientre escribió con una letra distinta a todas las letras anteriores: “las cruces en la cabeza/casi ninguno las soporta/ muy importante hazlo a todos cuando vengan a ti/ a ninguno [de los demonios] le gusta signo tú hacer siempre”. Estas líneas se las obligó a escribir San Miguel, para que supiera cómo hacer para descubrir a los demonios que se ocultan cuando un sacerdote trata de discernir si alguien está poseso. Y es verdad que el padre Amorth siempre hacía sus oraciones con un gran crucifijo en la mano con el que hacía cruces en la cabeza cuando alguien llegaba a ver si estaba poseso”.

El Padre Fortea, que en sus rezos había pedido la interseción de San Jorge y San Miguel, añadió que por ese entonces se produjo la primera manifestación y única manifestación verbal de San Miguel en la lucha por liberar a Marta de los demonios. “Él (jánser) insistió que satán no le dejaba, cuando le pregunté al demonio qué tipo de poder era ese me respondió con un lacónico “tú no lo entenderías”. Al final, tras mucho invocar a San Miguel, vino en nuestra ayuda. Tras salir el demonio del cuerpo de Marta habló a través de ella San Miguel. Hasta entonces San Miguel se había comunicado con nosotros escribiendo, pero no hablando. Era la primera vez que lo hizo, también la última. Su voz, a diferencia de la del demonio, era bella. Más bella, incluso, que la de Marta cuando estaba en estado normal. Era una voz que transmitía paz, serenidad, amor y bondad, una gran bondad y ternura. Todos nos emocionamos. Aquella voz nos dijo que tuviéramos fe, que vendría un gran bien para toda España de todo esto. Como es lógico aquella escena fue tan impresionante, que ningún escrito puede reflejar la emoción de ese momento, todos estábamos llorando”.


El mensaje de satán

Posteriormente, el padre Fortea recordó que la madre de Marta lo llamó por teléfono para decirle que otro espíritu infernal, tal como la había hecho zabulón, había escrito un texto con la mano de su hija.

Parte del texto decía lo siguiente: “no salvación a los hijos de satán no salvación…libertad…el nunca feliz…no (se da) cuenta…aviso…los pactos hacen eso…no salvación…la voluntad lo niega…él lo odia….Yo no quiero que nadie rece, quiero que la gente no crea en Dios. Quiero perder el máximo de almas posibles y llevarlos a la más completa desesperación y pena, a la destrucción. Los seduzco con falsas promesas que nunca cumplo para atraerlos a la oscuridad. Hay gente que sin saberlo se va hundiendo poco a poco porque no me ven. No saben que detrás de “pequeños” vicios estoy yo. San Miguel me obliga a escribir porque ellos deben saber para poder defenderse y no caer en mis redes. Yo busco su perdición…Yo influencias fuertes para que la gente no crea. Les inculco no creencia, no moral, nada es pecado, todo está bien, les incito a la destrucción. Los odio. Ellos no se dan cuenta. las cosas deben cambiar. Tienen que saberlo: cuanto más se alejan de Dios más actúo…yo soy satán…


El exorcismo realizado por el padre Antonio Fortea, después de muchas dificultades y contratiempos, finalizaría exitosamente el año 2008, y se constituyó en un material importantísimo para entender no solo el pensamiento y la naturaleza de varios demonios, sino también ciertas cuestiones teológicas. Este increíble caso, que fue cuidadosamente documentado, sería validado posteriormente por el Vaticano.


Con esta increíble historia de lucha entre ángeles y demonios en el cuerpo de la joven Marta concluye esta quinta entrega de "EXORCISMOS A TRAVÉS DE LA HISTORIA". Creas o no en ángeles y demonios, en exorcismos, seas religioso o no, lo cierto es que esta historia le hiela a uno la sangre.

Fuentes: www.Guioteca.com

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